jueves, 5 de febrero de 2026

Querida madre inventada





Te escribo con un nudo en la garganta,

con la pena de los años

y la culpa que he arrastrado.


Me cuesta poner en palabras

lo que eres para mí.


No quiero ajustar cuentas.

No quiero saldar reclamos.


Con el tiempo aprendí

A soltar las cadenas

Que un día

una niña herida

Me hizo vivir


En un rincón de mi alma

guardo tu pasión,

querida madre

Ímpetu de locura,

como un eterno verano,

que abraza el infinito,

Perdiendo su cordura

La que canta con fuego

Incendiándose


En la música te encuentro

mi madre inventada,

de la culpa reguardada

Libre de miedos

De tristezas

liberándose


He roto mi trinchera

Buscando

un recuerdo dulce


ese pedacito de ti

Que abraza mis latidos

Mi guarida

en un cielo gris


Y cada vez que cante,

Te encontraré

En la música y sus silencios.


y cada vez que te necesite,

Te invocaré

con dulces melodías


Y

volverás

siempre

A mi

Como un abrigo.

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